José Navarro Guzmán, periodista. Fue editor general de Revista Estadio; actualmente, su opinión se escucha en Radio La Red.

 

Partamos porque es una minoría, en comparación con los millones de aficionados pacíficos que vamos a los estadios, la que provoca los escándalos en los estadios, en sus aposentadurías, en los alrededores de los escenarios, en trenes de las grandes ciudades. Los violentos, los bruscos, que no dominan sus pasiones y su ímpetu excesivos, existen desde que el mismo fútbol se convirtió en deporte hace como 150 años, pero que hizo crisis el último cuarto de siglo. El deporte como tal es limpio, puro, que tiene como objetivo mejorar las condiciones físicas y mentales de los que lo practican.


Sirve de esparcimiento, forma parte del mundo lúdico que desde niños y hasta viejos anhelamos. De la recreación, derecho fundamental del ser humano.

En el fútbol, como en casi todos los deportes, se propicia el juego limpio, la libre participación y la diversión. Las victorias se celebran y las derrotas se lamentan. Eso no le pasa sólo a los profesionales, sino a todos los atletas, dirigentes, aficionados y, desde luego, a los periodistas.


La violencia en los estadios de fútbol es un fenómeno mundial. Hay algunos países, como Inglaterra, que tienen larga experiencia en el manejo de este tipo de situaciones, pero que van logrando superar esta lacra, en un enfrentamiento serio a los “hooligans”, con la aplicación de leyes generales y otras particulares. Los violentos se quedan fuera de los estadios. Los potenciales delincuentes se presentan en las comisarías y permanecen en las mismas mientras dura el compromiso al que se suponía asistirían, porque esos hinchas demenciales han sido plenamente identificados.

La pasión enfermiza de las hinchadas de dos equipos que se preparan para la guerra antes de ir a los estadios y que viven decepcionados por los malos resultados de los dos conjuntos guayaquileños, tienen algunos orígenes fuera del fútbol, lejos del deporte, pero dentro de una sociedad dañada e injusta. Pobreza, crisis familiares, abandono de niños y jóvenes, pandillas, falta de empleo, poca educación, drogas, licores, delincuencia, cigarrillos, se unen para producir un cóctel explosivo que provoca dolor y llanto en decenas de familias.

Ha llegado el momento de ponerle freno a la violencia venga de donde venga. Tenemos que redoblar esfuerzos para que de una vez por todas, la gente pueda asistir tranquila a los estadios. Es necesario el aporte del gobierno, de la policía y de nosotros los comunicadores, para que se ataque el problema a fondo, se denuncie sin miedo, se señale a los dirigentes que indirectamente alientan las demenciales actuaciones de los hinchas.


No basta con una policía disuasiva. Hay que efectuar un censo de los hinchas para identificarlos y prohibirles, si son violentos, ir a los estadios. A todos. La violencia es una acción injusta con la que se ofende, humilla o perjudica a alguien. La violencia en los estadios está matando al fútbol, acabando con las finanzas de los clubes. Paremos este flagelo. Volvamos a cantar en los estadios, todos… Que el fútbol sea alegría, amistad, un juego que haga felices a los feligreses que vamos a los escenarios, como casi siempre sucede, gracias a Dios.


 


Popularity: 30% [?]

This entry was posted on Thursday, March 27th, 2008 at 10:29 am.
Categories: Barcelona, Deportivo Quito, El Nacional, Emelec, Liga de Quito, Lo último, Universidad Católica.

3 Comments, Comment or Ping

  1. José Luis Suárez

    TOTALMENTE DE ACUERDO CON EL SEÑOR NAVARRO: Es urgente recuperar el ambiente de fiesta que se debe vivir en los escenarios deportivos.

    En el fútbol nacional, parece que los ecuatorianos quieren desahogar sus problemas cotidianos al agredir a los hinchas de equipos rivales.

    El fútbol es fiesta para gozar en las gradas, disfrutar en las calles con los colores de cada equipo, es motivo para hacer bromas y compartirlas entre amigos.

    Hace unos años se disfrutaba plenamente de esta fiesta entre amigos que simpatizaban por diferentes equipos; ahora es un riesgo compartir con otros aficionados.

    Es un deber de todos los involucrados en el tema del fútbol bajar un poco las revoluciones de los fanáticos para seguir viviendo alegremente con este deporte, caso contrario tendremos que dejar de asistir a los estadios y con esto los equipos tendrán serios problemas de financiamiento.

  2. If you live on Hudson Street in Oakland, please contact me for critical information regarding your roommate.

  3. If you live on Hudson Street in Oakland, please contact me foor critical information regarding your roommate.

Reply to “A FRENAR LA VIOLENCIA - POR: JOSÉ NAVARRO GUZMÁN”

Lo más visto

  • LA HISTORIA DEL MÁS GRANDE DE ECUADOR
  • DALLYANA CEPEDA LA PRINCESA DE EMELEC
  • QUE MUJER....GRANDE BARCELONA
  • LA DIOSA # 1 DE LIGA
  • A FRENAR LA VIOLENCIA - POR: JOSÉ NAVARRO GUZMÁN
  • MISS ECUADOR (DOMENICA SAPORITI) ES DE EMELEC
  • La Hinchada de Sociedad Deportivo Quito
  • VAMOS A CORONAR AL ECUADOR DEL CARCHI AL "MACARA"
  • PABLO PALACIOS: JOVEN, TALENTOSO Y GOLEADOR
  • LIGA DEPORTIVA UNIVERSITARIA 2008.